lunes, 25 de febrero de 2013

Como ella yo


Soy un fantasma que aceptará cualquier condición impuesta que sea

Perderé mi libertad por la tuya

Dejaré que todo lo que fluye por dentro de tu cabecita haga desastres con esto que vemos todos los días

Dejaré que el corazón se reviente en pedazos incontables y de distintas formas para que toda nuestra vida sea dedicada a buscar cada trocito que coincidan y juntarlos todos y cada uno de ellos para ponerle un fin a tu existencia. A mi existencia.

Mi libertad no es más que el anhelo de ser un esclavo para arrastrar el grillete que te ata a ésta tierra fértil que no te deja volar.

Sólo de ésta manera podré descansar del peso que siento en el pecho todas las noches en las que no se sí mis ojos están abiertos o cerrados pues en la penumbra solitaria de mi habitación siempre estas paseándote por el denso humo que exhalan mis pulmones que lentamente se va mezclando con ese hilo débil de luz del candelabro viejo de la pared que hace ver las sombras que veo al despertar y saber que tengo que vivir un día entre ellas hasta que regrese de nuevo a la esquina de mi habitación a vivir de tu recuerdo.

La muerte ha dormido a mi lado un buen tiempo, a veces sobre mi cabeza. Todo éste tiempo ha estado allí haciéndome saber cada día que, pronto estaré junto a ella.

Como ella yo…

Todo este tiempo me he hecho saber cada día que pronto estaré junto a ella.

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